“NEW GREEN DEAL.”

Intervención en el Encuentro del grupo de los Verdes en el Parlamento Europeo. Madrid, 28 y 29 de Enero 2010.

Mesa 2. “El new green deal” como camino para salir de la crisis.Agradezco poder participar en estas jornadas, organizadas por el grupo parlamentario de los Verdes para hablar de los retos de la presidencia española de la U.E. del primer semestre del 2010. Una presidencia que tiene como uno de sus principales retos, el definir la respuesta europea a la triple crisis que sufre Europa y el mundo. Estamos en tiempos de crisis, de una triple crisis
1-     Crisis económico- financiera. La unión Europea soporta hoy más de 20 millones de parados, 4 de ellos en España.
2-     Crisis de desarrollo social y de combate contra la pobreza.
3-     Crisis ecológica y del cambio climático.
La palabra crisis, en chino, son dos ideogramas que representan, peligro y oportunidad.
Los peligros son evidentes solo hay que seguir los debates del Foro de Davos que se está realizando estos días. El fracaso de la cumbre de la FAO, celebrada en Roma el mes de noviembre pasado, en la que quedaron en entredicho los objetivos de desarrollo del milenio. O el fiasco de la reciente cumbre del clima de Copenhague, en diciembre del 2009.

Estamos frente a retos importantes ante los cuales la Unión Europea, y dentro de ella los Verdes, pueden y deben jugar un rol determinante sobre cual debe ser la orientación de las respuestas a esta triple crisis, y hacer de ellas una oportunidad. Para ello los Verdes deben ser propositivos. Liderar el “ecologismo del si” que reivindicaba Walter Veltroni.
Esta es hoy nuestra responsabilidad.

¿Qué podemos hacer los Verdes, qué debemos proponer?
En primer lugar participar, liderar el debate abierto por estas tres crisis y la recesión global subsiguiente. Hay disponibilidad, hay necesidad de escuchar nuevas soluciones. Debemos alzar nuestra voz dando una lectura propia y alternativa de la realidad. Hay que poner en cuestión el concepto actual de prosperidad. Interrogarnos sobre el actual modelo de desarrollo de nuestras sociedades. Abrir nuevos debates, como muy bien exponen los Verdes de Andalucía en un reciente documento hay que hablar de decrecimiento, yo prefiero el concepto de austeridad, y equidad social.
Estar en el debate y proponer alternativas.

Los Verdes proponemos el “new green deal” o “nuevo acuerdo verde global”. Un nuevo acuerdo verde global que debe representar la suma de una serie de programas que tengan como objetivos:
1-     La reactivación de la economía y la creación de empleo.
2-     Promover el desarrollo sostenible e incluyente y el logro de los objetivos de desarrollo del milenio.
3-     Reducir la dependencia del carbono y la degradación de los ecosistemas.

Y junto a estos programas, la creación de nuevos marcos políticos e institucionales que permitan gobernar el nuevo acuerdo verde global.

En el nuevo acuerdo, los partidos verdes debemos situar la cuestión de género en el epicentro de las políticas y programas del mismo.
Corresponde a los Verdes plantear con fuerza a la presidencia española la propuesta del nuevo acuerdo verde global. Pero no podemos ignorar las debilidades de esta presidencia.

–         El segundo gobierno de Rodríguez Zapatero no es un gobierno fuerte. Lo errático de sus políticas le impide forjar alianzas que le den estabilidad. El último ejemplo lo tenemos con la propuesta de jubilación a los 67 años, medida que no compartimos y vamos a combatir con todas nuestras energías.
–         España lidera los porcentajes de paro más altos de la U.E. Aun no se ha podido firmar un pacto social.
–         Su credibilidad ambiental es baja. No estamos en la anterior legislatura con Cristina Narbona al frente del ministerio de Medio Ambiente. Sirvan como ejemplos la polémica sobre el nuevo cementerio nuclear o las ayudas al carbón,  que este mismo martes pasado la vicepresidenta Fernández de la Vega reiteró en su encuentro con el presidente de la CC.AA. de Asturias.
–         Y un último ejemplo es que ayer a lo largo de su intervención, el representante del gobierno, señor Carlos Carnero, no dijo ni una palabra sobre la Cumbre del Clima en México de diciembre del 2010. Rehacer en México los rotos de Copenhague no forma parte de las prioridades de esta presidencia.
Tampoco la Unión Europea esta pasando su mejor momento.
–         Predominio conservador en los gobiernos nacionales.
–         Escasa voz e influencia como se demostró en la Cumbre del Clima de Copenhague.
–         Necesidad de reformar el Tratado de Lisboa.
–         Difícilmente con un presupuesto del 1% comunitario podremos implementar los programas de relanzamiento económico y de creación de empleo.

Con todo, es el momento de las propuestas, de las alternativas. Para avanzar hacia este nuevo acuerdo verde global creo que hay que plantear:

A) Recursos.
1º Liberar recursos financieros, tanto a nivel europeo como de los estados miembros, e invertirlos para garantizar que el modelo económico post-crisis se oriente hacia un modelo sostenible. Garantizar la inversión pública necesaria para la creación de la masa crítica de infraestructuras  que se necesita para el desarrollo de la nueva economía verde.

Invertir con 5 grandes prioridades.
– Rehabilitación ecológica de los edificios.
– Transporte sostenible.
– Energías limpias y eficiencia energética.
– Agricultura.
– Nueva cultura del agua.
No me extenderé en explicar cada una de estas prioridades, pero todas ellas son reivindicadas en todos los documentos y fórums que hablan de la nueva economía verde.

2º Incentivos fiscales que fomenten el comportamiento ambientalmente responsable y ayuden a internalizar los costes ambientales.
3º Progresiva eliminación de los subsidios perversos a la agricultura, pesca, combustibles fósiles…
4º Combinar los planes de recuperación de cada Estado con los fondos estructurales de la Unión y utilizarlos para modificar estructuras productivas y de consumo.
5º Agrupar y reforzar con fondos de cohesión programas ya existentes de la UE destinados a mejorar la productividad global en el uso de los recursos.
6º Introducir la fiscalidad verde como el impuesto sobre el carbono o la tasa Tobín.

B) Legislación.

Es la oportunidad para dar un salto cualitativo en la legislación ambiental. En la carpeta que se nos ha adjuntado hay un magnifico documento de Joaquín Nieto, en el que se pormenoriza una serie de materias sobre las que habría que legislar, por ejemplo, la reforma de la directiva sobre eficiencia energética.
Decía al principio de mi intervención, que la viabilidad del “new green deal” exige nuevos marcos políticos e institucionales que permitan el buen gobierno del mismo.
Nuevos marcos en primer lugar de ámbito global. Las Naciones unidas jugarán un papel insustituible de liderazgo en el desarrollo de este nuevo acuerdo. Así mismo el G-20, ámbito más multilateral que el denostado G-8 y en el que participan países emergentes como India o Brasil, debe también ser un impulsor del nuevo acuerdo.
Pero no podemos ignorar que la viabilidad del “new green deal” pasa por el compromiso de la Unió Europea en su impulso y desarrollo. Hoy hace más falta que nunca, Europa. Y en su seno la implementación de agendas estatales, regionales y locales de programas del “new green deal”.

El “new green deal” son programas, pero es fundamentalmente un acuerdo. Un gran pacto político y social. Su viabilidad exige participación y responsabilidad social. Exige el consenso con los agentes sociales y económicos. Un consenso sobre el proceso de transición y reconversión necesaria del actual modelo productivo. Este nuevo acuerdo solo será posible si somos capaces de convocar a la sociedad en este nuevo empeño que debe representar el salto que representó el “new deal” de Rooselvet en los años 30 del siglo pasado.

Serán necesarios cambios en el modelo productivo que conllevaran cambios en la formación. La economía verde exigirá capacitación verde. Nuevos enfoques en las líneas de investigación, desarrollo e innovación.
Son tiempos difíciles, nuestra responsabilidad es dar esperanza, marcar caminos, conscientes de que no queda mucho tiempo, los plazos son cortos. El 2020 las reducciones de CO2 deben de haberse reducido el 30%, la temperatura media no puede haber aumentado más de 2º para el 2050, hay que duplicar la producción de alimentos para el 2050…son, entre otras, fechas inaplazables que están a la vuelta de la esquina. Para conseguir nuestras ambiciosos proyectos debemos abrirnos, ser capaces de construir las más amplias alianzas políticas y sociales.