“Reforma laboral 2”

Pleno del Senado, 8 de mayo de 2012.

Señorías.

Los 4 meses de gobierno de Mariano Rajoy nos empiezan a dejar claras una serie de cuestiones.

– Es un gobierno predecible. Todo lo que niega que va a hacer acaba realizándolo. El programa de gobierno del PP y sus compromisos electorales han servido para lo que han servido, ganar las elecciones e incumplirlos inmediatamente.

– Es un gobierno que sólo hace que improvisar, eso si, siempre desde una lógica neoliberal. Sus respuestas a la crisis no solo no la resuelven sino que están empeorando la grave situación económica y social que padecemos.

– Es un gobierno que ha tirado la toalla en la lucha contra el paro. En el “Programa de estabilidad y Programa Nacional de reformas 2012”, aprobado por el Consejo de Ministros el 27 de abril y entregado a la Comisión Europea, el gobierno hace una previsión de tasa de paro que va del 21’65 registrado el 2011 a una estimación del 22’3% para el 2015. Con puntas superiores al 24% para los años 2012 y 2013. Ustedes, señorías del PP, estiman que terminarán su mandato con un 0’7% de paro superior al heredado.

– Los ciudadanos empiezan a darse cuenta de que Rajoy no es la solución y si un problema más, que agrava la crisis. Esto explica que estén perdiendo 1% de intención de voto, por mes de gobierno. Calculen, ustedes mismos, senadores del PP, hasta cuando podrán aguantar esta situación.

Lo más patético del debate sobre la reforma laboral es el gran argumento que utiliza el PP para justificarla. Ustedes afirman, sin ningún rubor, que con esta reforma cuando haya crecimiento se creara empleo, ¡bravo! Después de tantos años haciendo política y de tantos libros leídos, ahora me entero que con crecimiento se crea empleo. Me atrevo afirmar que con recesión se destruye. Ustedes, senadores y senadoras del PP, puestos a defender a su gobierno tienen el derecho a exigir argumentos más serios para defender, si es que pueden, esta reforma y no a columpiarse repitiendo verdades de Perogrullo. Su problema es, y la experiencia lo avala, que si se crece se crea empleo ya sea con esta reforma o sin reforma, de la misma manera que si hay recesión se destruye empleo con esta reforma o sin reforma. Una vez han teorizado lo evidente y profetizado la obviedad, les invito a entrar al debate, real y serio, sobre que es lo que aporta esta reforma a nuestra economía en crisis y al mercado de trabajo español caracterizado por el paro y la temporalidad.

Ustedes afirman que la principal prioridad de este Gobierno es el derecho al trabajo. La pregunta es ¿qué entienden ustedes por derecho al trabajo?, si como en el siglo XIX o como en el siglo XXI. Si estamos hablando de un trabajo con derechos, de calidad, estable y regulado, o de un trabajo de baja calidad, precario, desreglado y sin derechos. Esta es la primera pregunta cuando ustedes hablan del derecho al trabajo.

Afirman también que esta reforma va a reducir el número de parados. Si no hay estímulos económicos –y, hoy por hoy, no han hecho ni una propuesta-, si no hay relanzamiento de la economía, ni con esta reforma, ni sin ella habrá creación de empleo. Esto es evidente, es discutir sobre lo evidente.

Dicen ustedes –ahora ya nos hablan de alargar los plazos, antes era de efectos inmediatos- que esta reforma va a ser efectiva a medio y largo plazo. Señorías, en el cuarto año de crisis hablar de medio y largo plazo es un fracaso. Ustedes tienen que hacer propuestas ya que nos permitan crear empleo y avanzar en una situación tan grave.

Aseveran que con esta reforma laboral se va a reducir el número de despidos improcedentes, situado en el 70%. ¿Qué hacen para ello? Modifican los criterios de despidos para hacerlos más fáciles, con lo cual todos son procedentes; así de sencillo.

Y nos dicen que van a reducir la temporalidad. ¿Qué hacen para ello? Precarizar el trabajo estable.

Esta reforma, a la que mi grupo parlamentario se opone frontalmente, tiene dos principales defectos:

El primero es, que esta reforma, en momentos de una recesión como la actual, ¿qué es lo que realmente garantiza? El despido más barato, más fácil, permite la reducción de salarios, modifica las condiciones de trabajo, condiciona la negociación colectiva y quiebra la interlocución sindical. Esto es lo que ustedes ofrecen a los empresarios en un momento de recesión, y es injusto, porque representa una sobrecarga más para los trabajadores y las trabajadoras que son los principales “paganos” de los efectos de la crisis.

En segundo lugar, para cuando llegue el momento de crecimiento económico, ¿qué es lo que ustedes ofrecerán como señuelo para la inversión o como apuesta por la competitividad? Ofrecerán un mercado de trabajo caracterizado por costes laborales bajos, desreglado, sin derechos, sin capacidad de negociación colectiva y sin la molesta intervención de los sindicatos.

Nosotros creemos sinceramente que un mercado laboral de baja calidad no puede ser la oferta que España plantee en el siglo XXI para su relanzamiento económico. Necesitamos una economía de las capacidades y eso exige trabajo de calidad, estable, regulado y con derechos. Por estas dos principales razones, creo que esta reforma laboral es injusta socialmente así como obsoleta y anticuada sobre lo que debería ser la real apuesta hacia una economía de calidad y hacia un nuevo modelo productivo

Por todo ello, mi grupo parlamentario, señorías del PP, va a votar afirmativamente la moción presentada por el Grupo Socialista. Y me atrevería a aconsejarles, señorías del PP, y aun más después de leer los cuadros macroeconómicos que ustedes mismos presentan, que recordaran que mayoría absoluta no quiere decir tener razón absoluta y que muestren un poco de humildad porque las cosas les pintan mal y este Gobierno tiene suficiente crisis y está cometiendo suficientes errores para que esta crisis se lo lleve por delante.

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