“Veto a la Reforma Laboral.”

Senado, 20/06/2012. Intervención al Proyecto de Ley de Reforma Laboral.

Senyor President,
Señorías,

El senador Joan Saura y yo presentamos este veto al Proyecto de Ley por 4 grandes razones.

La primera razón es que esta reforma laboral, presentada en medio de una larga y grave crisis, es una nueva y dura agresión a los derechos de los trabajadores. Les deja indefensos frente a los empresarios. Lamina sus derechos sindicales y la capacidad de intermediación de los sindicatos. Y sobrecarga, aún más, en las espaldas de los trabajadores y trabajadoras, los costes sociales de la crisis económica, de la que no son responsables y sí sus principales víctimas.

La segunda razón es que esta reforma laboral, al revés de lo que predica el gobierno del PP, degrada nuestro mercado laboral caracterizado por sus altas cuotas de desempleo, precariedad y empleo de baja calidad.

La tercera razón es porque el Senado va a discutir un texto que, en su tramitación en el Congreso, ha empeorado sustancialmente. Hay que reconocer la gran aportación de CiU, principal responsable, con el aval del PP, de que hoy discutamos un texto mucho más cercano a los intereses de determinados sectores empresariales y mucho más lejano del conjunto de intereses de los asalariados.

Y la cuarta razón es que este proyecto de ley vulnera competencias plenamente reconocidas en el Estatut de Catalunya, así como determinados artículos constitucionales. Otra lección significativa del proceso y debate sobre esta ley es ver cómo nuestros nacionalistas intercambian competencias del autogobierno por intereses empresariales.

Pero permítanme, señorías, que antes de profundizar en estas 4 razones principales que justifican el veto de los senadores de Iniciativa per Catalunya Verds, explique, desde qué posiciones abordamos la valoración de esta reforma laboral y cuál es nuestro análisis de la situación política que enmarca dicha reforma.
Para ICV hay una responsabilidad bipartidista de la realidad del mercado laboral español. PSOE y PP, como principales fuerzas de gobierno y oposición y siempre con la impagable colaboración de  CiU, son los responsables de la precariedad y mala calidad de nuestro mercado de trabajo. Es más, lo que hoy agrava al máximo el PP, con esta contra-reforma laboral, es una senda iniciada por el anterior gobierno socialista. El decreto-ley, aprobado el mes de febrero, es una torpe y desleal respuesta del gobierno al esfuerzo realizado por los interlocutores sociales, que pactaron en enero el 2º acuerdo para el Empleo y la Negociación Colectiva. La responsabilidad de los agentes sociales, especialmente de los sindicatos, obtuvo como respuesta esta reforma laboral que ha abierto un periodo de conflictividad social muy fuerte. Solo hay que recordar el éxito de la huelga general del 29 de marzo.
Se rompe el dialogo social, imprescindible si realmente queremos entre todos y a partir de los intereses de todos, salirnos de la crisis. Y se insiste en un mensaje falso, el que la rigidez de nuestro mercado de trabajo es uno de los factores de la crisis y uno de los impedimentos para resolverla. Hoy, es más evidente que nunca, que el verdadero problema de la economía española es su sistema financiero; rapaz, codicioso y mal gestionado. El presidente del gobierno Sr. Rajoy, se marcó en el debate de investidura dos grandes objetivos; recuperar la confianza y abordar un plan de reformas que contemplara el plan de estabilidad presupuestaria, reforma del sistema financiero y la reforma laboral. Visto lo visto, hoy se puede afirmar que la confianza hacia España está bajo mínimos, también gracias al PP, que el plan de estabilidad presupuestaria no lo vamos a cumplir, las reformas emprendidas del sistema financiero se han demostrado como limitadas e inútiles, nuestra banca está bajo rescate europeo. Pero en cambio la reforma laboral sí que ha cumplido con sus objetivos, que evidentemente no son los de crear empleo.

¿Cuáles son las razones y los objetivos de esta reforma laboral? Las da el propio gobierno en su “Programa Nacional de Reformas”. Utilizaré una frase del profesor Eduardo Rojo que creo que sintetiza muy bien el alcance de la reforma; “esta reforma laboral pretende crear un nuevo modelo de relaciones laborales en el que el poder del empleador sea la regla por excelencia y su limitación la excepción”. ¿Cuáles son los objetivos de creación de empleo? Las previsiones del gobierno son las siguientes: habiendo cerrado el 2011 con una tasa de paro del 21’6%, las previsiones son; 2012,24’3%; 2013,24’2%; 2014,23’4%; y 2015,22’3%. Una legislatura perdida en la creación de empleo.

Señorías del PP, ustedes siguen instalados en una idea vieja, obsoleta e injusta que es la de creer que los únicos protagonistas de nuestra economía son los empresarios. Convencidos de ello, legislan, y este proyecto de ley, es una buena prueba para que los empresarios tengan las manos libres para hacer y deshacer en sus empresas. La economía del siglo XXI no va así. La apuesta para una economía de futuro,  de calidad y competitiva en este mundo globalizado exige el protagonismo económico de los empresarios, claro está, pero también de los trabajadores y de los poderes públicos.

Históricamente se ha demostrado, y así hoy en día se demuestra en otros países de la Unión Europea, que la combinación de derechos y deberes son los mayores estabilizadores sociales, políticos y económicos. La desregulación y flexibilización de las relaciones laborales que ustedes proponen con este proyecto de ley de reforma laboral, incrementará la precariedad y la inseguridad.

Antes de argumentar sobre las 4 principales razones que justifican nuestro veto, permítanme recordarles;

–          No hay una relación evidente entre las reformas del mercado laboral y los niveles de empleo. Ustedes, cómo ya dijeron otros portavoces en anteriores reformas, dirán que sí. Que con esta, sí. Pero más allá del adanismo en que pueden incurrir, la realidad es que ¡no!

–          Un mercado laboral sólido y cohesionado es del todo compatible con las estrategias empresariales de mejora de la competitividad y la productividad. Lo decía antes.

–          Cuando la flexibilidad no es pactada es pura desregulación.

–          El arbitraje, para realmente serlo, debe ser voluntario. Su obligatoriedad va contra la misma concepción del arbitraje.

–          Unas relaciones laborales basadas en la negociación de las partes son un factor de estabilidad. La negociación y los pactos, no solo para ser justos sino también viables, deben darse desde un equilibrio de fuerzas. En España el 99% de las empresas tienen menos de 50 trabajadores.

–          Los sindicatos son uno de los principales instrumentos de que dispone la sociedad para garantizar la estabilidad, la cohesión social y el desarrollo de una democracia social de derecho. Su deslegitimación por parte de ustedes, señores del PP y adláteres, así como la laminación de su capacidad de intervención en las empresas que pretende esta reforma laboral, es una grave irresponsabilidad. Una irresponsabilidad histórica al subvertir uno de los principales pilares sobre los que hemos construido nuestra democracia.

En primer lugar, nos oponemos frontalmente a esta ley por ser injusta e insolidaria. Con esta reforma ustedes provocan una devaluación interna a costa de los trabajadores y trabajadoras. Lejos de facilitar el empleo ustedes facilitan el despido y la bajada de salarios. Más allá de las declaraciones del preámbulo de la ley, les recomiendo se lean el documento del gobierno del Plan Nacional de Reformas. En dicho plan se explican con toda claridad los objetivos reales de esta reforma laboral (página 153 y siguientes). En este documento se afirma:

–          El objetivo es otorgar capacidad al empresario para que en el marco de la empresa pueda disponer con libertad de las condiciones de trabajo de los trabajadores. Desde la aprobación del decreto-ley ya se están produciendo reducciones salariales.

–          Debilitar  y condicionar la negociación colectiva.

–          Apunta el documento a la privatización del servicio público de empleo, hasta el punto de delegar en las empresas de trabajo temporal el control del fraude.

Ya empiezan a conocerse los primeros efectos de la reforma laboral. Se han incrementado un 56% los expedientes de regulación de empleo (ERES). La anteriormente citada bajadas salariales. Existe un bloqueo de la negociación colectiva, se firman menos convenios. Incremento de los despidos, al ser estos más fáciles y baratos. Abusos en los despidos objetivos. La cláusula nueva de un absentismo que incorpora enfermedades de todo tipo se está demostrando que es otro instrumento injusto al servicio del empresario. Como les decía el diputado Joan Coscubiela en el debate en el Congreso, hemos pasado del “despido exprés” de Aznar, al despido “low cost” de Rajoy.

En segundo lugar, nos oponemos a la reforma porque degrada el mercado laboral y las relaciones laborales.

–          Se pretende privatizar las políticas públicas de empleo e incluso ceder competencias públicas a las empresas de trabajo temporal. En vez de mejorar el servicio público de empleo, la opción es la privatización. Ahora se entienden mejor los recortes sufridos en los presupuestos generales del estado.

–          Con la falsa pretensión de reducir los periodos de paro, obligar a los trabajadores a trabajar en microempleos y con la máxima precariedad. Se anuncia que se va a responsabilizar a las empresas de trabajo temporal de estas funciones.

–          Proponen reducir la dualidad entre trabajadores igualándolos a la baja en sus condiciones de trabajo.

–          Provocan una mayor segmentación entre los parados al orientar las bonificaciones hacia los trabajadores que perciben algún tipo de prestación.

–          Desaparece la causalidad en la contratación así  como en el despido.

–          Posibilidad de encadenar contratos de los 16 a los 30 años a jóvenes con el contrato de formación y aprendizaje.

–           Se limita la tutela judicial efectiva.

–          Posibilitan la realización de horas extras en los contratos a tiempo parcial.

–          Proponen un contrato de tiempo indefinido de apoyo a emprendedores que es en la realidad un contrato indefinidamente temporal y cuyos únicos atractivos son las bonificaciones y la posibilidad de despedir sin causa ni compensación.

Una tercera razón, es el grave empeoramiento del texto tras su debate en el Congreso. La tramitación legislativa en el Congreso empeoró, y mucho, el texto original. El protagonismo de CiU con sus propuestas es innegable. La reforma laboral es, en primer lugar, responsabilidad del PP pero en segundo lugar de CiU.
Las enmiendas y transaccionales aceptadas más importantes, son:

– La disminución del periodo de vigencia del convenio colectivo una vez denunciado, de 2 años a 1 año. Aportación de Foro de Asturias.

– Incremento del periodo de libre disposición del empresario para la distribución irregular del tiempo de trabajo. Se pasa del 5% al 10%. Esta aportación la realiza CiU. Con sólo 5 días de antelación se podrá disponer libremente del trabajador.

– Ampliación de los supuestos que permiten el contrato para la formación y aprendizaje.

– La concreción del derecho a la formación. Quedando esté vinculado a las necesidades de la empresa.

– Sobre las causas económicas para proceder a extinciones colectivas de contratos. Aportación de CiU. Conocidas las primera sentencias de Tribunales Superiores de Justicia anulando ERES por defectos en la documentación presentada, han motivado que CiU proponga una modificación del texto para que se considere improcedente el incumplimiento en la entrega de la documentación y no nulo el despido.

– Capacidad del empresario de demandar para que la autoridad judicial reconozca que el expediente de regulación de empresa presentado sea considerado a derecho.

Y la cuarta, y última razón, es que el Proyecto de Ley de Reforma Laboral vulnera competencias estatutarias y tiene artículos contrarios a la Constitución Española. No puedo entender cómo es que un gobierno nacionalista no haya presentado un recurso de inconstitucionalidad a esta ley que invade nuestras competencias, a no ser que la prioridad sea la cartera antes que la patria.

Vulneran las competencias del Estatut de Catalunya, según el Consell de Garanties Estatutàries los siguientes artículos:

–     El apartado 1 del art. 14 del Real-Decreto Ley 3/2012, en lo que modifica el último párrafo del apartado 3 del art. 82 del Texto refundido del Estatuto de los Trabajadores es inconstitucional, pues vulnera los artículos 37.1 y 24.1 de la Constitución. Vulnera también las competencias de la Generalitat en materia de trabajo y relaciones laborales del art. 170 del Estatut de Catalunya.

–     Los apartados 2 y 4 de las disposiciones transitorias 7ª y 8ª del Real-Dto. Ley 3/2012, referente a la atribución al Servicio Público de Empleo Estatal de las funciones ejecutivas de validación de los contenidos formativos y de autorización de centros de formación, vulneran las competencias de la Generalitat en materia de trabajo y relaciones laborales del artículo 170.

–     El apartado 1 de la disposición final octava del Real-Dto. Ley 3/2012, que modifica la Orden TAS/718/2008, de 7 de marzo, vulnera las competencias de la Generalitat en materia de trabajo y relaciones laborales del artículo 170.

Vulneran la Constitución Española:

–     El artículo 12 (apartados Uno y Dos, 1er. párrafo) y el art. 14 (apartados Uno, Tres y Seis) del Real-Dto. Ley 3/2012, de 10 de febrero, de Medidas Urgentes para la Reforma del Mercado Laboral son inconstitucionales, pues vulneran los límites materiales establecidos por el artículo 86.1 de la Constitución.

–     El artículo 12 del Real-Dto. Ley 3/2012, que da una nueva redacción al apartado 6 del artículo 41 del Texto refundido del Estatuto de los Trabajadores, es inconstitucional pues vulnera los artículos 37.1 y 24.1 de la Constitución.

–     El artículo 35.1 de la Constitución: en su vertiente individual del derecho al trabajo (establecimiento de un período de prueba de duración de un año, “en todo caso”, en el nuevo contrato de trabajo por tiempo indefinido de apoyo a los emprendedores); en lo referente a la supresión de los salarios de tramitación en caso de opción por el empresario, ante la declaración judicial de la improcedencia del despido, del pago de una indemnización;  sobre el derecho individual al trabajo y tutela judicial efectiva (como consecuencia de la nueva regulación de las causas de los despidos colectivo y objetivo).

Estas son las 4 grandes razones de nuestro veto. Pero quisiera ir finalizando mi intervención rebatiendo una afirmación que ayer, en el debate de presupuestos, realizo el portavoz de PP. Él afirmaba que las rigideces de nuestro mercado laboral explica las elevadas tasas de desempleo que padecemos, muy superiores a las de otros países que igualmente sufrenla crisis. Yocreo que no. La explicación del elevadísimo número de parados se explica por las debilidades de un patrón de crecimiento insostenible y por las políticas de recortes. En España se fue creando empleo estos años pasados en sectores de poco valor añadido y muy volátil ante los cambios de ciclo económico. Empleo precario, mal remunerado y poco cualificado. Esto se explica por la opción de modelo hecha y por una legislación muy facilitadora de la contratación temporal. La alternativa para lograr crear empleo y de calidad debería ser la apuesta por un nuevo modelo productivo, la apuesta por una economía de calidad y sostenible. Un nuevo modelo en el que la fuerza de trabajo sea un factor importante por la necesidad de contar con una formación específica para realizar tareas con mayor valor añadido. Como pueden ver, nada de esto tiene relación ni con los PGE para 2012 aprobados, ni con los contenidos de esta reforma laboral.

Señorías, los derechos laborales y sindicales, los derechos en definitiva, no están subordinados a las coyunturas económicas. La afirmación de que los únicos derechos posibles son aquellos que se puedan pagar, es reaccionaria.
Con esta reforma laboral, la capacidad de negociación de los trabajadores y sus representantes queda condicionada. La ley será una pistola en el pecho que tendrán los trabajadores en su interlocución con los empresarios. “O aceptas lo que propongo o me acojo a la ley”.

Esta reforma laboral abrirá -en realidad ya ha abierto- una espiral de conflictividad. Los trabajadores no asistirán pasivos a este linchamiento de sus derechos. Responderán. Recuerden siempre que este no es un pueblo ni de siervos ni de corderos. Sin márgenes para una negociación realista y equilibrada entre las partes, como siempre se han hecho, habrá conflicto.

Estamos en crisis. Son tiempos duros, de sacrificios. Lo más responsable, positivo y constructivo hubiera sido convocar al conjunto de la sociedad a realizar un esfuerzo común. A afrontar solidariamente esta crisis. Ustedes lamentablemente han optado por sacrificar los intereses de los trabajadores, que ninguna responsabilidad tienen de la crisis, y apostar exclusivamente por el empresariado. Esto representa esta reforma laboral. Si a ello le añadimos recortes, rescates bancarios, amnistías fiscales y siempre la negativa a dar explicaciones, no les sorprenda que cada día se incrementen el numero de ciudadanos que les de la espalda.

El senador Saura y yo nos opondremos a esta reforma aquí en el Senado y en la calle, codo a codo donde somos muchos más que dos.

 

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