“Medidas tributarias”

 Intervención  en el pleno del Senado, 13/12/2012.        

Propuesta de veto al Proyecto de ley por la que se adoptan diversas medidas tributarias dirigidas a la consolidación de las finanzas públicas y al impulso de la actividad económica.
Se tramita por el procedimiento de urgencia.

Senyor president, señor ministro, señorías.

El señor Montoro nos ha agradecido el trabajo realizado por el Senado en el debate de los presupuestos generales del estado 2013, pero quiero recordarle dos cosas. 

La primera, que existe una Comisión General de Comunidades Autónomas que no se ha reunido ni una vez en un año, que tiene en su reglamento competencia de debate, de opinión y decisión sobre los presupuestos. Si usted cree que el Senado tiene que jugar un papel que no solo sea el de segunda lectura —que es cuestionable—, sería oportuno que hablara con el señor Imbroda y con sus portavoces para se convoque esta Comisión General de Comunidades Autónomas.
En segundo lugar —ya lo he dicho esta mañana—, otra ley por procedimiento de urgencia. El 77% de los proyectos de ley que vienen del Gobierno se tramitan por el procedimiento de urgencia. Esto disminuye la calidad legislativa de esta Cámara; expresa que o bien se improvisa mucho o bien se va a golpes legislativos.

Entrando en el proyecto de ley, en algunos medios de comunicación esta ley se conoce también como la ley Eurovegas o la ley Adelson, ya que una de las virtudes que incorpora —o defectos, a mi entender— es que permite una disminución del 95% del IBI a los ayuntamientos, y permite también la compensación de pérdidas por juego a partir de las ganancias. En esta ley el Gobierno del Partido Popular —por no hablar de lo que quiere realizar el Gobierno de la Comunidad de Madrid— está poniendo en bandeja el aterrizaje aquí de una macrotimba, de un personaje de tan dudosa reputación y bajo investigación en Estados Unidos como es el señor Adelson.
La verdad es que nunca he entendido y me sorprende —y evidentemente no comparto— el entusiasmo del PP por estos proyectos. Si este es el impulso y el relanzamiento económico que tienen ustedes en mente, estamos apañados. No nos cansaremos de repetir —y lo hemos dicho a lo largo de todo el debate de los presupuestos— que es necesaria una economía de calidad, que cree trabajo de calidad, que permita la recaudación de impuestos, la corrección del déficit, etcétera. Y no ese tipo de propuestas y de proyectos que solo traerán problemas y, sobre todo, como hoy dice la Asociación de la Banca, ya que fueron ustedes los promotores de la burbuja inmobiliaria, no nos hagan pasar de la economía del casino al casino puro y duro.

En esta legislatura, el Gobierno del Partido Popular ha presentado una serie de proyectos de ley sobre fiscalidad; si no me equivoco, en total unos siete. En algunos se corrigen decisiones anteriores como, por ejemplo, las deducciones por la compra de vivienda, pero en ningún momento el Partido Popular ha planteado una reforma a fondo del sistema fiscal o una reforma fiscal en profundidad; una reforma fiscal que permita corregir, de entrada, el gran diferencial que hay de presión fiscal entre la Unión Europea y España. Piense que por debajo de nosotros solo está Lituania, Eslovenia y Bulgaria, que como compañía fiscal y económica no es la mejor.

Señor Montoro, señorías, creo que necesitamos impuestos, pero los impuestos tienen que ser los justos y necesarios. Necesitamos dinero para salir de la crisis y para afrontar no sólo lo que la crisis exige de protección social, sino también el relanzamiento de nuestra economía. No es necesario seguir gravando con más impuestos a todos aquellos que ya pagan, que fundamentalmente son la clase trabajadora y las capas medias. Lo que sí es necesario es que, por primera vez, empiecen a pagar los que hasta ahora han estado exentos de ningún coste y sacrificio en esta crisis. Porque dinero hay; dinero hay. Hay un fraude fiscal que se calcula en un 23% del PIB; se habla también de un 20% de economía sumergida; el 85% de las empresas que cotizan en el Ibex 35 están presentes en paraísos fiscales, grandes fortunas… Es decir, dinero, de haberlo, hay lo, lo que sí que falta es voluntad política y decisión para encontrarlo y recaudarlo. Y no solo falta autoridad política sino también una cierta autoridad moral. Creo que ustedes, y concretamente usted, señor ministro, no acaban de valorar lo que representa desde un punto de vista ético y moral la amnistía fiscal. El lunes, cuando usted compareció para presentar los presupuestos, se regocijaba que se habían recaudado 1200 millones de euros. Eso es el 48% de lo que usted predijo. Usted nos dijo que iban a recaudar 2500 millones. Han recaudado 1200 millones, el 48%, es decir, ha habido un cierto fracaso en el objetivo recaudatorio de esta amnistía fiscal y creo que los costes morales en nuestra sociedad por lanzar este mensaje en una situación tan dura como la que estamos sufriendo, cuando una serie de sectores sociales son los que única y exclusivamente soportan los efectos de la crisis, no se corresponde con esa fuga de capitales. Por tanto, no es solo un problema de voluntad sino también de autoridad.

Hoy podríamos decir en este debate que el principal problema de España no es el de los gastos, sino el de los ingresos. De algo de esto se habla en este proyecto de ley, que nosotros en algunos aspectos valoramos positivamente, pero, evidentemente, tenemos tres grandes críticas que hacer. En primer lugar —lo decía anteriormente—, creemos que falta una reforma fiscal a fondo, completa. No podemos ir a golpe de pedazos y de reformas parciales, hace falta una propuesta por parte del Gobierno que plantee la reforma fiscal. En segundo lugar, algunas de las propuestas que ustedes hacen siempre son en un marco de temporalidad. En tercer lugar —quizá sea la crítica más severa respecto a lo que es en sí la propuesta de este proyecto—, están los incrementos del impuesto sobre el valor añadido. Creemos que tal como se han planteado son negativos. La elevación de los tipos impositivos general y reducido del IVA a quienes va a penalizar en mayor proporción es a los ciudadanos de bajos ingresos, que, a su vez, son las principales víctimas de la crisis.

Creo que usted, su Gobierno y el Partido Popular exageran en agradecer los sacrificios que está haciendo la sociedad española. Pero es que es una parte de la sociedad española la que está haciendo los sacrificios, y solo esta parte de la sociedad española estaría mucho más agradecida si viera que esos sacrificios se comparten, que forman parte de un esfuerzo general en el que los que tienen más participan más. Pero, con todo, pensamos que este incremento del IVA va a comportar una contracción de la demanda interna. Afortunadamente, las empresas exportadoras van creciendo en España y hay que impulsar su internacionalización, pero hoy por hoy no son muchas —se calcula un 3%—. Las empresas dependen mucho de la capacidad de consumo interno y la verdad es que si uno suma la subida del IVA, la supresión de la paga extraordinaria para los empleados públicos, el paro, etcétera… Pongo como ejemplo lo que previsiblemente va a ser un desastre de campaña navideña, que podremos valorar en el mes de enero cuando empiecen a salir las primeras cifras de las caídas de consumo que ha habido en sectores que fundamentalmente viven del negocio que puedan realizar durante las fiestas navideñas.

Para terminar, creo que durante estos dos años, como decía antes el senador Mariscal, en España se han llevado a cabo unas políticas fiscales cuyos resultados son la desfiscalización de los rendimientos del capital y una reducción de la progresividad de los impuestos. Ahora con la crisis lo estamos notando. Por ello considero que este proyecto de ley no responde a las reformas fiscales que hoy España necesita. Insisto en que es necesaria una reforma fiscal a fondo e insisto también en que la propuesta sobre el IVA que usted nos hace va a ser un elemento más de entorpecimiento y poco equitativo que no de solución.

En el turno de defensa de enmiendas defenderé las propuestas alternativas que hacemos al proyecto de ley, pero con lo expuesto justifico el veto que, en nombre de Iniciativa per Catalunya Verds, presentamos el senador Saura y yo mismo.

 

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