“JORNADA PROYECTO GRAN SIMIO.”

Palacio del Congreso de los Diputados, 5 de junio de 2014.

Buenas tardes a todos y a todas.

Quiero en primer lugar agradecer poder participar en esta jornada representando a Joan Herrera, quien el 25 de junio de 2008 consiguió que se aprobara una PNL de adhesión al Proyecto Gran Simio. Herrera recogía el testigo de Francisco Garrido, primer promotor del debate y aprobación en el Congreso de esta iniciativa el año 2006.Me alegra que hoy, Día Mundial del Medio Ambiente, pueda participar en este evento.

Si me permiten, quisiera dividir mi breve intervención en dos apartados:

El primero, es intentar responder a la pregunta de ¿cómo puede ser que 8 años después de aprobada la PNL presentada por Garrido, esa aún duerma el sueño de los justos en algún cajón del gobierno?

La primera explicación que encuentro es que las PNLs aprobadas, tanto la de Garrido como la de Herrera, responden más al convencimiento e insistencia de sus impulsores que no a las sensibilidades y convicciones animalistas del partido que daba su apoyo al gobierno, ni del gobierno mismo. Y para ser justos hay que recordar que pudo ser aprobada por la complicidad de la ministra Cristina Narbona con todas estas cuestiones.

La segunda explicación es que cuando los apoyos parlamentarios son débiles la presión ciudadana es imprescindible. Y no la hubo.

Una tercera sería la aparición de la crisis económica y sus efectos en la agenda política y sus prioridades. La brutal crisis que ha sufrido y sufre España ha sido una errónea excusa, en algunos casos sincera en otros falsa, para paralizar toda propuesta o gasto que, según dicen, la opinión publica pudiera considerar un lujo en estos tiempos de penurias. ¿Cómo vamos a dedicar fondos a la cooperación internacional con 6 millones de parados en España? ¿Cómo vamos ahora a hablar de grandes simios en medio de esta catástrofe social? Excusas erróneas decía antes porqué la opinión pública española respalda, a pesar de la crisis, ya sean los programas de cooperación internacional como la defensa del bienestar de los animales. El error está en la política no en la falta de sensibilidad ciudadana.

Soy de los que está firmemente convencido de que hay mayor sensibilidad en la sociedad en la defensa de los derechos de los animales no humanos que en la política y los gobiernos. Es por esto que hay aún un amplio recorrido propositivo y legislativo a realizar que contaría con el apoyo de la ciudadanía.

Y una cuarta y última razón es la persistencia de una ideología antropocéntrica en amplios sectores políticos.

La segunda parte de mi intervención hace referencia al debate abierto con la tramitación de estas PNLs. No haré referencia a las descalificaciones del obispo de Pamplona o de los sectores especistas, tan solo al debate abierto entre defensores de los animales. Nadie ignora que determinadas voces criticaron el Proyecto Gran Simio por entender que excluía y así perjudicaba a los animales que no son grandes simios, y por utilizar argumentos como son las capacidades intelectuales de los grandes simios no humanos y su cercanía parentelar con los seres humanos.

Quiero en primer lugar aclarar que ni los proponentes de las PNLs ni los miembros de la APDDA aquí presentes al defender una causa concreta como es el Proyecto Gran Simio ni niegan ni se desentienden, todo lo contario, y nuestra práctica avala lo que digo, la exclusión o no defensa de los animales no simios. Yo personalmente me siento más cómodo con los argumentos que utiliza Óscar Horta en su artículo “En torno al Proyecto Gran Simio” publicado en el Portal de Éticas Aplicadas, cuando afirma que los grandes simios no humanos deben ser moralmente considerados porque poseen intereses, dado que tienen capacidad de sufrir y disfrutar, es decir utilizar una argumentación centrada en la capacidad de sufrir y disfrutar.
Comparto, también, con el que una iniciativa como el Proyecto Gran Simio puede ser defendida por quienes no asuman un punto de vista no discriminatorio que incluya a todos los animales sintientes. La realidad es que el propio proyecto Gran Simio ha ampliado su acción incorporando la defensa de los cetáceos, Pedro Pozas, director ejecutivo del PGS lo podrá explicar mejor. Y para completar mi argumentación permítanme que resalte un párrafo del Manifiesto que más tarde presentará y leerá Jorge Riechman, que dice: “Ampliar la comunidad moral más allá de la barrera de nuestra especie, no sólo sobre la base del reconocimiento de capacidades de los grandes simios, sino también atendiendo a la obligación moral de respetar la vida de los animales sintientes, que son sujetos de su propia vida, y de no dañar a los seres que pueden ser dañados, supondría un avance decisivo en este deseable cambio valorativo”.

Termino con un compromiso; recuperar la iniciativa parlamentaria para volver a reivindicar la aplicación de las PNLs aprobadas. Seguro que el gobierno del PP no va a estar por la labor, por ello es importante la presión de la sociedad civil, y un acto como este lo es, para evidenciar que en la defensa de los animales las Cortes Generales no reflejan el sentir mayoritario de la sociedad.

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