“La liquidación de la cooperación internacional española.”

Interpelación.
Senado, 9 de septiembre de 2014.

Senyor President.
Señor ministro.

Esta interpelación sobre las políticas de cooperación internacional para el desarrollo del gobierno tiene un doble objetivo: realizar un balance de la acción del gobierno en estas materias y el intentar buscar puntos de encuentro. Enfoco, pues, este debate con la voluntad de llegar a consensos con el gobierno y con la mayoría parlamentaria del PP. Ver la posibilidad de alcanzar acuerdos que nos permitan, en un proceso, recuperar las políticas de cooperación internacional como políticas de Estado, es decir, como políticas, que dirigidas por el gobierno, como no puede ser de otra manera, gozan del más amplio consenso y apoyo, social, político y parlamentario. En breve se van a presentar y debatir los Presupuestos Generales del Estado para 2015. Las partidas destinadas a la Ayuda Oficial al Desarrollo, ha sido a lo largo de esta legislatura una de las partidas más castigadas por los recortes. No se le escapa que para recuperar un mínimo consenso hay que, en primer lugar,  invertir esta situación e incrementar las partidas presupuestarias dedicadas a la Ayuda Oficial al Desarrollo. Es hoy, pues, un buen momento para debatir con usted esta posibilidad, así como sobre muchas otras que considero que el gobierno debería de intentar encontrar puntos de acuerdo con la oposición parlamentaria.

En estos tres años se ha producido, señor Garcia-Margallo, un desmantelamiento de la cooperación internacional. Permita que le haga un breve resumen para justificar mi afirmación.
En el año 2004, y bajo el impulso de la Coordinadora de oenegés para el desarrollo, se alcanzó el Pacto de Estado contra la Pobreza. Lo firmamos todos los grupos parlamentarios. Bajo este compromiso, del pacto de estado contra la pobreza, se fueron consensuando las políticas de cooperación, planes directores, planes anuales, ect. No siempre fue fácil ni cómodo.

El gobierno socialista inicia a mediados del 2010 los recortes de las partidas destinadas a la cooperación. Con el nuevo gobierno del PP se incrementan los recortes a la AOD y se rompe cualquier atisbo de dialogo, social y político. Le pondré dos ejemplos: el plan director 2013-2016 se aprueba con el apoyo del PP y poco más. Y se modifica unilateralmente la ley que regula el Fonprode.

Pero donde se ve con mayor claridad más este desmantelamiento de las políticas de cooperación es en los recortes de las partidas destinadas a la AOD.

-España destinaba el 0’45% de su Renta Nacional Bruta a AOD en 2008. Ostentábamos el puesto número 9 entre los 24 países miembros de la OCDE. Hoy, la 13ª economía mundial, destina el 0’15% y ocupa  el puesto 21 en la OCDE.

-El promedio entre los donantes de la Unión Europea es del 0’41% de su RNB.

-Somos líderes en recortes un 70%. Valga como ejemplo que ninguno de los países de la UE rescatados – Grecia, Irlanda o Portugal-  ha recortado tanto la AOD como España. Grecia ha recortado el 53%. Portugal, país también rescatado, su AOD es del 0’28% de su RNB, y la de Irlanda es del 0’47%. Doy estas cifras para señalar que no solo estamos hablando de crisis económicas sino de voluntades políticas. Las partidas destinadas a la AOD se recortaron a mitad del año 2010 y luego ininterrumpidamente los años 2011, 2012, 2013 y 2014. 5 años de recortes severos y continuados. Los 1.815 millones de euros aprobados en los PGE-2014, son un 22% menos que los del 2012. De los cuales 775’74 millones de euros son contribuciones obligatorias a la Unión Europea. Dándose la paradoja que, hoy, el principal Ministerio en cooperación es el de Hacienda, ya que es quien gestiona estas aportaciones. Señor ministro de la cooperación, ni usted ni su ministerio gestionan hoy, y gracias a los recortes en AOD, las principales partidas de cooperación. Si  descontamos los 775 millones antes mencionados, nuestra AOD real es de poco más de mil millones de euros, el 0’09% de La RNB.

-La AECID gestionaba el 2008, 980 millones de euros. En el 2014 tiene un presupuesto de 230 millones.

Las partidas destinadas a la ayuda humanitaria se han recortado un 82%.
Y no solo se producen recortes presupuestarios. Lo que es peor es que su nivel de ejecución es bajo. El 2012 no se ejecutó un 32% de lo presupuestado en el PACI, plan anual de cooperación internacional. Es decir no solo se recorta sino que después un tercio de lo presupuestado no se gasta.

Señor Ministro, no le voy a cansar con más datos, creo que son suficientes para justificar mi afirmación de que este gobierno ha desmantelado las políticas de cooperación. A lo largo de la legislatura ustedes ya sea el presidente del gobierno, el ministro Montoro o usted mismo han justificado los recortes en cooperación internacional con tres principales argumentos;

El primero era la crisis económica. Hay que recortar por exceso de déficit y por la caída de ingresos públicos. Sin querer entrar ahora en el debate sobre la reducción del déficit o el incremento de ingresos, sí que le quiero señalar  que en España se ha recortado la AOD como en ningún otro país de la UE. Antes le daba datos, y se ha recortado muy por encima de otras partidas presupuestarias, lo que indica el desinterés suyo y del gobierno hacia la política de cooperación internacional.

Un segundo argumento ha sido, usted lo ha esgrimido en varias ocasiones que, o bien recortábamos en cooperación o habría que recortar en hospitales o ambulatorios. Una versión sofisticada de “primero los de casa y si sobra para los de fuera”. El problema es que ni para los de casa. Todas y cada una de las partidas presupuestarias destinadas  a los servicios y prestaciones públicas esenciales se han visto recortados.

Y un tercer argumento era que cuando la economía mejorara se recuperaría el presupuesto destinado a la ayuda, palabras de Mariano Rajoy en la Asamblea General de Naciones Unidas en septiembre de 2013. A los pocos días el ministro Montoro presentaba los presupuestos para el 2014 -con su habitual gracejo los bautizó como los presupuestos de la recuperación-, esto si, con un nuevo recorte de casi un 14% en AOD respecto el 2013.

Señor Garcia-Margallo, señorías, este desmantelamiento no tiene ningún tipo de justificación. Representan la abdicación de nuestras responsabilidades en la lucha global contra la pobreza, dejaremos de ayudar a 7 de cada 10 personas a las que alcanzaba la cooperación española.

Representa el incumplimiento de compromisos internacionales adquiridos por España que deben ser considerados del mismo valor e importancia que otros. Por ejemplo las misiones militares.

También lesiona nuestra imagen y credibilidad exterior y reducen nuestra capacidad de intervención en el escenario internacional. La casi liquidación de las políticas de cooperación ¿son un buen argumento para postularse como miembro del consejo de Seguridad de la Naciones Unidas, señor ministro? ¡Yo creo que no!

No solo han recortado las partidas presupuestarias, sino que mucho peor, han intentado recortar el discurso de la solidaridad, de la cooperación, del compromiso humanitario, y las responsabilidades que tiene España en la erradicación de la pobreza y en la construcción de un mundo más justo. En esto como en tantas otras cuestiones no les acompañan ni representan el sentir mayoritario de la ciudadanía de nuestro país. España es un país solidario. El 81% de los españoles y españolas opina que España debe implicarse de forma significativa en la ayuda al desarrollo porque, dicen los encuestados que “es un deber moral y ayuda a construir un mundo más justo y sostenible”. Porque señor ministro en los Objetivos de Desarrollo del Milenio no solo pretendían erradicar la pobreza, subyacía en ellos transformaciones estructurales profundas del sistema político y económico internacional. Perseguían, también, la transformación del modelo de producción, comercialización y consumo de bienes, para hacerlos más justos y sostenibles.

Recortes que han puesto en crisis el trabajo de las oenegés y a ellas mismas.

El desmantelamiento de la cooperación pone también en riesgo, señor ministro, aspectos positivos y avances producidos  en el campo de la cooperación, como son: plan de evaluación, avances en el campo de la transparencia, escenarios de participación y aportación en los debates sobre el horizonte post-2015 o el diálogo abierto con la Coordinadora de ONGD y la administración para definir un nuevo Marco de Relación.

Al inicio de mi intervención le decía que mi voluntad era intentar encontrar puntos de encuentro con el gobierno. No es un intento vano fruto de un exceso de optimismo por mi parte. Creo que se están produciendo cambios que con voluntad política y diálogo pueden permitir ir recuperando los mínimos consensos.

El primero son los datos que maneja el gobierno sobre el crecimiento de nuestro PIB para el 2014 y 2015, entre el 1’2% y el 1’5%. ¿Puede haber el compromiso del gobierno que a tenor del crecimiento anunciado y que será el previsto para la confección de los Presupuestos Generales del Estado, las partidas de AOD van a crecer? ¿O una vez más se van a recortar o congelar en aras a la reducción del déficit?

El segundo es el acuerdo alcanzado por 11 países de la Unión Europea, entre ellos España, para la aplicación de la Tasa de Transacciones Internacionales. Sé que la tasa se irá aplicando progresivamente, se empezará gravando las transacciones con acciones, con lo que las previsiones iniciales serán inferiores a los 5.000 millones de euros que la Comisión calcula que ingresará España. Lo importante es que se empezará a aplicar el 2015 y permite abrir un debate sobre los destinos de estos nuevos ingresos.

En resumen señor Garcia- Margallo, crecimiento de la economía y Tasa de Transacciones Internacionales, ¿pueden ser dos nuevos instrumentos que permitan ir reconduciendo las políticas de cooperación y reiniciar el dialogo con el sector y con los grupos parlamentarios?

Las políticas de cooperación internacional fueron hasta hace pocos años políticas de estado. La voluntad de muchos de sus más importantes protagonistas sociales es recuperar el espíritu de consenso que permitan los acuerdos para que así sean. Lo más fácil, para un grupo de la oposición, hoy seria mantener una línea de crítica a la gestión de su gobierno, a la suya, en materia de cooperación. Siempre estaré a tiempo. Hoy prefiero a partir de los dos elementos que antes le mencionaba ver la posibilidad de reiniciar un cierto dialogo, que pasa inexcusablemente por incrementar las partidas presupuestarias destinadas a la cooperación internacional. Con esta voluntad, espero su respuesta.

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