Día 23 de diciembre

Los integrantes del Área de Relaciones de ICV quedamos para comer. ¿Qué es el Área de Relaciones? ¿Quiénes son sus miembros? ¿Cómo fue la comida? Me presto a responder.

La política de relaciones, intrínsecamente relacionada con la política de alianzas, tuvo siempre, ya en el PSUC, un papel muy relevante. Papel acrecentado por disponer y defender una soberanía propia como sujeto político. Esto explica en gran parte que el PSUC, partido de ámbito no estatal, fuera miembro de la Komintern. ICV hereda en su cultura política esta singularidad, y hoy somos miembros de pleno derecho del Partido Verde Europeo. La gestión de las políticas de relaciones y gran parte del protagonismo de nuestras políticas de alianzas está encomendada al Área de Relaciones del partido. Fui su responsable desde la fundación de ICV hasta la última Asamblea Nacional, la décima, que se celebró en Viladecans en abril de 2013, y después me sustituyó Laia Ortiz.

Junto con Laia Ortiz, diputada al Congreso y responsable del Área, participan: Ernest Urtasun, eurodiputado; Mar García, secretaria general del Partido Verde Europeo; Susanne Rieger, copresidenta de la Fundación Verde Europea; Sergi Alegre, teniente de alcalde del Prat de Llobregat; Álex Mañas, concejal en Badalona y portavoz de ICV en la Diputación de Barcelona; Júlia Brosa, miembro del Comité Ejecutivo de la FYEG (Federación Europea de Jóvenes Verdes); Marc Jiménez, asesor del Grupo parlamentario europeo; Lluís Camprubí, responsable de Política Internacional; Fran Cobo, un erudito de las relaciones políticas, y Sandra Cruz, en representación de la Fundación NousHoritzons. Coordina el Área Rosa Mateu.

La verdad, y aunque no quede bien que yo lo diga, son “la crème de la crème” de ICV.

¿Cómo fue la comida? Bien. Giró enteramente en torno a dos personajes: Abril, hija de Laia, y Ares, hija de Noé Ayguasenosa, coordinadora del Núcleo de Dirección de ICV y antigua integrante del Área. Tomamos la mejor opción: centrarnos en estas dos princesas de pocos meses y dejar de lado la política, y así evitar riesgos reales de caer en la melancolía.

Anuncios