Día 3 de febrero

Dirigente de izquierdas versus estadista

Ayer, Mariano Rajoy y el líder del PSOE, Pedro Sánchez, firmaron el “Pacto de Estado contra el Yihadismo”. Que haya unidad frente a la amenaza yihadista no está mal; el problema es que, casi siempre, la derecha utiliza estas amenazas para recortar nuestro régimen de libertades. Incluir en este pacto la cadena perpetua, eufemísticamente denominada por el PP como “prisión permanente revisable”, es un grave error. Querer endurecer uno de los códigos penales más duros de la UE no solo no es garantía de eficacia antiterrorista, sino que subvierte el espíritu de la Constitución, que apuesta por la reinserción.

Una vez más, se repite la historia. Pedro Sánchez, denostado por la derecha y sus altavoces, ninguneado por sectores de su partido, entre ellos la mayoría de los ex altos cargos (expresidentes, exministros …), pasa a ser considerado un estadista tras firmar este pacto. Dicho de otro modo: un dirigente de izquierdas no puede alcanzar la categoría de estadista sin renuncios.

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