Día 10 de marzo. Paro, propaganda y realidad.

Cojo el AVE para asistir al Pleno del Senado, billete número 7176900515006. Este será un Pleno denso: se van a tramitar 5 leyes, y de mucha enjundia. Esta tarde se realizará la parte conocida como Sesión de Control al Gobierno –preguntas e interpelaciones. En este Pleno, ni pregunto ni interpelo. Sí que debo seguir las interpelaciones que PNV y PSOE realizan a la Ministra de Empleo y Seguridad Social, ya que en el próximo Pleno se presentarán las mociones consecuencia de estas interpelaciones y me tocará posicionarme a favor o contra en nombre del Grupo Parlamentario.

Sigo el debate y, con especial atención, las respuestas de la ministra Fátima Báñez. ¡Ya no me sorprende su desfachatez! Más que una ministra de Empleo, parece una mala propagandista de este Gobierno. Para afirmar que se ha iniciado la senda del crecimiento económico y de la creación de empleo, hay que tener cuajo. La realidad son 4’5 millones de personas paradas inscritas en los servicios públicos de empleo y con unas estadísticas (EPA) que nos sitúan en un paro real de 5’5 millones de personas. ¿Por qué estas diferencias en las cifras? ¿Y cuál es la que vale? El paro registrado en las oficinas de empleo refleja a las personas desempleadas que buscan trabajo. Muchos, habiendo dejado ya de percibir su prestación (estar inscrito es obligatorio para poder cobrarla) y desesperados por no encontrar trabajo, se dan de baja. La Encuesta de Población Activa (EPA) es una aproximación estadística al paro real. Los datos de la EPA son los que se utilizan en el debate político, con este gobierno y anteriormente.

¿Disminuye el paro? Sí, muy lentamente después de casi 8 años de crisis. En febrero han encontrado trabajo poco más de 13.000 personas. A este ritmo, habrá que sumar otra década para llegar a las cifras de empleo de 2007. Se crea poco empleo, y mayoritariamente precario. Y lo peor es que el número de personas sin subsidio alguno se incrementa, por lo que se genera más pobreza.

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