Día 9 de marzo. Somos ecosocialistas.

Participo en la reunión de la Comissió Executiva de ICV. Es la primera que se celebra tras la Convención Nacional y en el debate se valoran los resultados de ésta y, como no podía ser de otra manera, la marcha de Romeva. Me empieza a preocupar que en nuestros debates se instalen también como referencias internas las etiquetas de si unos son federalistas y otros independentistas. Son definiciones que nos vienen de fuera y que solo nos autoubican en relación al “procés”. No creo que nadie se haya inscrito en ICV por ser federalista o independentista. El ideario que nos alentó a militar en ICV, y que es la real argamasa interna, es el ecosocialismo; es decir, la lucha por conquistar una sociedad sostenible de hombres y mujeres libres e iguales y en un partido plenamente comprometido en la defensa de los derechos nacionales de Catalunya. Las propuestas o estrategias que definamos en cada momento para avanzar en estos derechos, en todos, son instrumentos, no idearios. ¿Qué quiero decir con todo esto en relación al tema nacional? Pues que apostaremos por un modelo de Estado u otro en cada circunstancia histórica, según valoremos que esta apuesta nos permita avanzar en la transformación de la sociedad. ¿Qué decidimos en la Convención? De entrada, apostar por la transformación del Estado para poder incardinar en él a Catalunya como Estado libre asociado; y de salida, por la independencia, si todos los caminos se bloquean. Para algunos “listos” estas son propuestas eclécticas fruto de la necesidad de buscar equilibrios internos. No; es una propuesta política que marca nuestra hoja de ruta en un escenario que nadie, nadie, sabe cómo evolucionará.

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