RTVE

Pregunta oral al Pleno del Senado sobre la idoneidad del presidente de la Corporación de RTVE, 23 de junio de 2015

Senyor president,

Es una vergüenza que no hayamos reformado el Senado en esta legislatura, tal como nos comprometimos a hacerlo.

Señor ministro,

¿Usted valora como razonable, cree que es normal, que es adecuado, que el presidente de la Corporación de Radiotelevisión Española afirme en una Comisión Parlamentaria que él nunca votaría a la Izquierda Plural y que vota al PP y seguirá haciéndolo?

¿Usted se imagina al presidente de otro ente público radiotelevisivo de algún país de la Unión Europea haciendo estos comentarios en sede parlamentaria?

¿Por qué debemos pasar nosotros esta vergüenza, señor Montoro?

Señor Sánchez, usted no reúne el perfil idóneo.

1º, por no entender lo que significa dirigir una radiotelevisión pública, y no de partido. En su momento, ya hundió TeleMadrid.

2º, porque es un desastre programando. Los nuevos programas emitidos bajo su mandato han sido un desastre de:

  • Audiencia.
  • Económicos.
  • De manipulación.
  • De calidad. Son antiguos, casposos.

Ejemplos: “Así de claro” o “Alfombra roja”.

3º, por una caída general de audiencias. Nos movemos diariamente entre el tercer o cuarto puesto de las televisiones generalistas. Con este Gobierno y sus nombramientos para dirigir RTVE, hemos perdido el liderazgo de los informativos.

4º, porque es un desastre económico, aunque esto es más culpa suya que de él. Y no me salga en la réplica con la Ley de Financiación de RTVE: haberla cambiado.

Y 5º porque mire, señor ministro: el único mérito de José Antonio Sánchez es el de haber trabajado y cobrado del PP –no por nada sale en los papeles de Bárcenas– y ser un mercenario de la manipulación al servicio de este Gobierno y del PP.

Sectarismo y manipulación; total, para nada: este Gobierno y su presidente encabezándolo, están achicharrados.

Más pronto que tarde y sin ustedes, entre todos devolveremos RTVE a sus profesionales y recuperaremos un digno instrumento público al servicio de la sociedad y no de un partido.