Día 1 de julio. Grecia.

El gobierno de Syriza manda un escrito al Eurogrupo aceptando sus condiciones con matices. La respuesta la da Ángela Merkel negando cualquier atisbo de nueva negociación hasta después del referéndum del día 5. Cada vez es más evidente que los objetivos no son ni cobrar la deuda ni que el gobierno de Tsipras acepte su llamado “plan de reformas”, que tan solo es una sucesión de nuevos recortes; su objetivo es tumbar a este Gobierno que pone en cuestión su apuesta neoliberal. Todos los austericidas se lanzan a hacer campaña por el sí, como siempre destaca nuestro Mariano Rajoy, verdadero banderillero de la Troika.

Anuncios