Día 18 de abril. Los valores republicanos del catalanismo.

Ayer, en mi entrada en el blog critiqué a TV3. Hoy El Singular Digital lo recogía y a partir de este momento he recibido en mi cuenta de twitter un alud de críticas, la mayoría con un tono y contenidos bastantes ofensivos.  Leídos los comentarios, la mayoría de una vulgaridad y ordinariez extrema, lo primero que pensé es si esta gente, que escribe lo que escribe, representa algún estado de opinión. Mi conclusión es que no. Representan los nichos minoritarios y extremos presentes en todo espacio político. Son ruidosos pero pocos. Entre todos deberemos ir haciendo los mayores esfuerzos de pedagogía frente a la intolerancia a la divergencia que tienen algunos. Todo parece indicar que en Catalunya deberemos convivir independentistas, federalistas, unionistas, durante cierto tiempo. Lo más razonable sería imbuirnos de los valores republicanos de la tolerancia y el respeto para ir sin demasiados desgarros allá donde la mayoría de la ciudadanía decida.

No me resisto a la tentación de hacer un breve resumen de los twuits recibidos, unos ciento y pico. No llegan al 20% los que ponen nombre y apellidos. Sobre los contenidos:

-La mayoría confunden, intencionadamente o no, mi opinión con la de ICV. Craso error, en mi blog escribo lo que yo pienso. Para conocer la opinión de ICV lo mejor es ir a su web oficial.

-Botifler. Este era de esperar. Es la munición más usada por todos aquellos y aquellas que ven turbada su armonía cuando opinas diferente a ellos. Otros menos eruditos en la terminología patriótica se fueron directamente a calificarme de españolista y anti catalán. Otros más versados en Irlanda del Norte prefirieron llamarme unionista.

-Comunista. Aquí hubo división de opiniones. Mientras unos me acusaban de haber enterrado el PSUC otros me tachaban de comunista. No sé qué tendrá que ver ser comunista con criticar a TV3.

-Otras andanadas tenían como objetivo homologarme a PP, PSOE y Ciudadanos. Ya sea por utilizar el mismo lenguaje o por estar entregado a estos partidos.

-Me critican por no criticar a TVE ni a las teles privadas y sí a TV3. Respecto a las privades, ni las pagamos con nuestros impuestos ni están afectadas por la ley electoral. Respecto a si critico a TVE, esto ya me dolió más porque significa que no siguen mi actividad parlamentaria. Recordar que soy miembro de la Comisión Mixta de Control de RTVE, y la verdad, no paro de denunciar su manipulación por el PP.

-Uno, que debe ser muy listo y bien informado, me acusa de estar al servicio de La Caixa.

-Luego recibo toda una batería de comentarios que intentan explicar mis comentarios sobre TV3 a una serie de defectos personales que ellos, muy sagaces, han descubierto: Poltronería, ganas de protagonismo, papanatismo, parasitismo, falta de inteligencia, y por ser una mala persona.

Otro capitulo son los comentarios publicados en El Singulat.cat opinando sobre mis críticas a TV3. Unos 68, la mayoría rayando la excelencia intelectual.

-Se repiten, como no podía ser de otra manera, las referencias a mi  deslealtad y traición a la patria.

-Hay aportaciones desde el campo de la etimología (ciencia que estudia a los insectos) llamándome “borinot” (moscón).

-Otros se decantan por una lectura más historicista denunciándome como quinta-columnista, colaborador del franquismo y falangista.

-Siguiendo la argumentación histórica se me echa en cara el estalinismo del tripartit.

-Otro, sagaz él, motiva mis comentarios al deseo de un cargo en Aigües de Barcelona.

-Y por último, tampoco hay que extenderse más, hay un sector ocurrente que hace un gracioso juego de palabras con mi apellido.

Este es un breve resumen de lo que me pasó por criticar a TV3. A pesar de esta tropa he llegado a una conclusión; seguiré opinando, y lo haré por que la única Catalunya posible es la de la tolerancia, respeto, convivencia y pluralidad.

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